En una flotilla, el combustible suele ser uno de los gastos más altos. Y como se maneja en la calle, lejos de la oficina, también es de los más difíciles de controlar.
Señales de que algo no cuadra
- El consumo por kilómetro sube sin que cambien las rutas.
- Facturas de carga más altas que la capacidad del tanque.
- Unidades que pasan mucho tiempo detenidas con el motor encendido.
- Diferencias grandes de consumo entre choferes que hacen el mismo recorrido.
Qué hacer
Medir el tanque, no solo la factura
Un sensor de nivel registra cada carga y cada bajada con hora y ubicación. Si el nivel cae de golpe con el vehículo quieto, la plataforma avisa en el momento.
Controlar el ralentí
El tiempo con el motor encendido sin moverse quema combustible sin producir nada. Medirlo por chofer ayuda a corregirlo.
Calificar el manejo
Aceleraciones y frenazos bruscos suben el consumo y el desgaste. Con datos por conductor, se corrige al que lo necesita y se reconoce al que maneja bien.
El resultado
Con números reales, la conversación con el equipo cambia: ya no es una sospecha, es un dato con hora y lugar. Conozca el control de combustible.